Madrid también tiene su acueducto. No es romano ni árabe, se construye en la segunda mitad del siglo XIX y forma parte de las obras del Canal de Isabel II.

Madrid, cuyo nombre de procedencia árabe nos indica la riqueza de aguas subterráneas, no necesitó de grandes acometidas hasta que empezó a convertirse en una gran ciudad. La antigua red de canat para la recogida de aguas por filtración y conducción hasta las fuentes es una de las joyas arqueológicas de la ciudad, son kilómetros de túneles visitables.
Ahora nos fijamos en esta fábrica de ladrillo de 17 ojos que se puede ver en la calle Pablo Iglesias.
Aqui se puede ver justo despues de ser terminado:

Y esto son ojos de la antigua obra , de los 3 arcos primeros, se demolieron 2, y se guarda uno.

