El ENIGMA del MECANISMO de ANTICITERA


El Mecanismo de Anticitera es una calculadora mecánica antigua, diseñada para el cálculo de la posición del sol, la luna, y algunos planetas, teniendo la capacidad de predecir eclipses. Fue descubierto en los restos de un naufragio cerca de la isla griega de Anticitera (próxima a Creta) y se cree que data del 87 a. C.

Es uno de los primeros mecanismos de engranajes conocido, y se diseñó para seguir el movimiento de los cuerpos celestes. De acuerdo con las reconstrucciones que se han realizado, se trata de un mecanismo que usa engranajes diferenciales, lo cual es sorprendente ya que los primeros casos conocidos se dieron en el siglo XVI.
Hablamos de una auténtica computadora astronómica capaz de predecir las posiciones del Sol y de la Luna en el zodíaco, aunque estudios mas recientes sugieren que el dispositivo era bastante más “inteligente”.
El frente del mecanismo tenía una especie de reloj que mostraba la fecha del calendario en dos círculos concéntricos, uno mostraba los signos del zodiaco griego y el otro los meses egipcios del año. Tres manecillas indicaban la fecha y la posición del sol y la luna moviéndose a través del zodíaco y los meses.

Michael Wright, especialista en ingeniería mecánica del Museo de Ciencia de Londres, ha realizado un nuevo estudio del artefacto, encontrando pruebas de que el mecanismo de Anticitera podía reproducir los movimientos del Sol y la Luna con exactitud, y de planetas como Mercurio y Venus, empleando un modelo elíptico.

El artefacto también contaba con una sutil rareza en el movimiento de la Luna. Debido a que la órbita de la misma alrededor de la Tierra es una elipse, y no un círculo perfecto, la Luna parece que se acelera y se frena en el transcurso de un mes.

Se sospecha que parte del mecanismo se ha perdido, y que estos engranajes adicionales podrían haber representado los movimientos de los otros tres planetas conocidos en la época: Marte, Júpiter y Saturno. Es decir, que habría predicho, con bastante certeza, las posiciones de todos los cuerpos celestes conocidos en la época.

Piezas conservadas del mecanismo original

En el año 2008, Philip Ball y Tony Freeth, publicaron que el mecanismo servía para fijar con exactitud la celebración de los Juegos Olímpicos en la antigüedad. Usando tecnología de rayos X en tres dimensiones, los investigadores han descifrado pequeñas inscripciones del interior del artefacto, una de estas inscripciones es “Nemea” (en referencia a uno de los Juegos Olímpicos más importantes), y también aparece grabado “Olimpia”. Con dichos diales se fijaba con precisión la última luna llena más próxima al solsticio de verano cada cuatro años, fecha en la que se iniciaban los Juegos.

Los Juegos Olímpicos de la Antigüedad (que marcaban el comienzo de un periodo de tiempo de cuatro años llamado Olimpiada) empezaban, como ya hemos indicado, con la llena más cercana al solsticio de verano. Para realizar dicho cálculo era necesario un elevado conocimiento en astronomía. Los primeros Juegos Olímpicos tuvieron lugar el 776 a.C. y continuaron celebrándose hasta que fueron prohibidos por el emperador romano Teodosio I, cristiano, hacia el 394 d.C.. Los científicos habían pensado que el artefacto era originario del Mediterráneo Oriental porque fue encontrado entre objetos de esa región, señala Freeth, pero los nombres de los meses utilizados en el aparato eran de origen corintio, lo que indica que el mecanismo proviene de la zona contraria del mundo griego, es decir, al noroeste de la antigua Grecia, en Corfú o Sicilia.

El mecanismo probablemente era una forma práctica de llevar un registro del paso del tiempo, ya que en las reproducciones hechas del mismo para hacer las demostraciones, los engranajes cambiaban en su conjunto y costaba una hora hacer que funcionara de nuevo, por lo tanto la máquina estaba destinada a ser motivo de admiración, instruir e impresionar, pero no para un uso frecuente.

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Andrew Carol, ingeniero de software de Apple, ha diseñado una recreación de la máquina para LEGO (después de haber construido con piezas de dicha marca la compleja calculadora mecánica de Charles Babbage)

En su construcción se han utilizado 1.500 piezas de Lego Technic y 110 marchas, además de trabajar con la dificultad añadida de los tamaños standar que posee esta marca de juguetes.

El artefacto final, un prodigio de la ingeniería, posee cuatro cajas de cambio por separado, todas vinculadas a un par de relojes centrales que pueden decir, con una precisión de dos horas, la hora exacta y la fecha de los próximos eclipses solares y lunares. De acuerdo con la máquina, el próximo eclipse solar se producirá a las 4:30 GMT, el 8 de abril de 2024.

Esta versión es un homenaje a la reliquia, cuyos restos se pueden considerar el origen de la computación moderna y mecánica.

El mecanismo original de Antikythera se conserva en el Museo Nacional de Arqueología de Atenas.

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