ESTAMBUL SUBTERRÁNEA – EL PALACIO HUNDIDO de YERABATAN


La hermosa  Estambul guarda en su interior aún mas belleza que la que muestra en su superficie.

La Cisterna de Yerabatan forma parte de las 60 obras de ingeniería que podemos encontrar bajo el suelo de esta ciudad. Se trata de un inmenso depósito de agua construido en época romana para abastecer la ciudad.

La cisterna ocupa un área rectangular de 140 x 70 m, rodeada por paredes de 4.8 m de espesor. La tecnología constructiva, basada en ladrillo y hormigón, se parece mucho a la desarrollada en Hagia Sofia.

Fue realizada por el emperador Constantino (272-337) y luego ampliada por el emperador Justiniano el Grande en el año 532 a.C., constituyendo la reserva de agua mas abundante del Gran Palacio Bizantino. Su construcción no solo pretendía abastecer de agua a los palacios, sino que también obedecia a la necesidad de suministrar agua a Constantinopla en caso de verse asediada. El agua que llegaba  a las cisternas era traída a través de acueductos desde una fuente ubicada a 19 km de la ciudad.

La Cisterna de la Basílica o Cisterna de Yerabatan tiene unos 9.800 m2 y está sostenida por una impresionante columnata construida con piezas procedentes de los innumerables monumentos situados en las cercanías de Estambul. Se utilizaron como material principal 336 columnas romanas de los antiguos templos paganos, con una altura de hasta 9 metros, dispuestas en tramas, es decir en 12 hileras de 28 unidades y situadas a 4 metros unas de otras. Esta inmensa cisterna podía albergar unos 100.000 mts³ de agua aproximadamente.

Algunas de ellas tienen capiteles corintios y otros dóricos, y algunas realmente inusuales, tanto en la forma del capitel como en el fuste de la columna.
El mármol del que están hechos también varía de columna a columna, debido a que como ya hemos dicho, muchos de los elementos fueron reutilizados y provenian de otras estructuras preexistentes.

Los suelos están hechos de ladrillo y recubiertos con una argamasa para garantizar la impermeabilidad de la cisterna.

Esta gran obra estuvo funcionando plenamente hasta finales del siglo XV, momento en el que cayó en el olvido una vez dejó de prestar su función.

Fue redescubierta por Peter Gyllius en el s.XVI. Este viajero holandés escuchó historias que contaban cómo los habitantes de Estambul sacaban agua y a veces peces, desde pozos ubicados en los sótanos de sus casas, y extrañado al observar que muchos vecinos desaparecían tras sus puertas con cestas vacias y volvian con ellas llenas, se arriesgó a seguirlos y se adentró en un territorio que hasta entonces era desconocido para muchos, al salir incluso dijo haber visto gran cantidad de peces multicolores nadar en sus aguas.

Posteriormente  se usó como deposito de maderas hasta 1987, año en que fue restaurado y se construyeron unos puentes de madera sobre el agua, por lo que es posible realizar un recorrido circular por este bosque de columnas, todas ellas de diferente estilo debido al hecho de provenir de diferentes lugares.

Este recorrido por pasarelas ubicadas sobre el agua nos muestra una maravillosa combinación entre ingeniería y arte con una calidad digna de un palacio, por eso el monumento es también conocido como Yerebatan Sarayi, el Palacio Hundido.

Dentro de este complejo podemos encontrar ademas alguna que otra curiosidad, como la columna de las lágrimas y dos cabezas de la Medusa usadas como base de otras dos columnas. Estas últimas presentan una gran peculiariedad ya que una se encuentra colocada cabeza abajo y otra inclinada de forma lateral, de hecho incluso han inspirado varias leyendas.

Leyendas de la Medusa de la Cisterna

Según la mitología griega Medusa era una de las tres “Gorgonas” que eran monstruos del mundo subterráneo.

Medusa con el cabello formado de trenzas de serpientes tenia el poder de convertir en piedra a todo aquel que se atrevía a mirarla. Según algunas creencias de aquella época, cualquier representación pintada o esculpida de las Górgonas protegian los edificios y sitios de cierta importancia, por eso Medusa se encuentra en la Cisterna para protegerla eternamente.

Según otras tradiciones Medusa era una chica muy orgullosa de hermosos ojos negros, pelo largo y cuerpo perfecto. Estaba enamorada de perseo, hijo de Zeus, pero la diosa Atenea celosa porque también lo amaba, transformó el pelo suave y largo de Medusa en una trenza de serpientes.

A partir de ese momento cualquier persona que miraba a Medusa quedaba inmediatamente petrificada. Se cuenta que Perseo decapitó a Medusa para conseguir poderes extraordinarias con los que vencer a sus enemigos.
De hecho en el Arte Bizantino las cabezas de Medusa decoraban las asas de las espadas para dotarlas de poder y fuerza.

Se dice que las cabezas de Medusa fueron colocadas de esta extraña manera para transmitir un claro mensaje del emperador, los dioses paganos habían muerto, y por eso la intención de “aplastarlos” bajo las columnas. Esta idea se ve reforzada por el hecho de que muy cerca existe una cruz grabada.

Otras fuentes consultadas indican que fueron colocadas así para no “petrificar” a la gente que las miraba.

El complejo ha sido restaurado en tres ocasiones. La primera en 1723 fue hecha por los otomanosen, bajo el reinado del sultán Ahmet III, la segunda fue realizada en el siglo XIX bajo el sultán Abdülhamid II, cubriendo un tercio de la cisterna con ladrillo y concreto para evitar su colapso, y la tercera entre 1985-87, cuando se sacaron 50,000 toneladas de barro y sedimentos.

Hoy en día al suave murmullo del agua se han incorporado efectos lumínicos y música ambiental, acompañados por la colorida presencia de peces ornamentales.

Al parecer llama mucho la atención el contraste entre el enorme ruido y bullicio de la ciudad y la sensación de paz y tranquilidad que te invade al bajar por sus escaleras a unos 10 metros de profundidad. En su interior, la luz ambiental crea una atmósfera única. El sonido del agua que se filtra por techos y paredes, las exclamaciones de los sorprendidos visitantes y la sensación de que has retrocedido muchos siglos en el tiempo no te dejarán indiferente.

Gracias a su acústica especial, en la actualidad se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos y surrealistas para escuchar conciertos en Estambul.

INFORMACIÓN VISITAS:

– Situación: Se encuentra en la zona de Sultanhamet, a 100 metros escasos metros de Santa Sofía.

– Horario: de 9 a 18,30 horas, todos los días de la semana excepto los Martes, que permanece cerrado al público.

– Precio: 10 liras turcas (unos 7 euros). Precio y horario actualizado para 2011.

– Recomendaciones: Cuidado con el calzado, ya que a menudo el suelo se vuelve muy resbaladizo debido a la humedad.

– Teléfono: (0212) 522 12 59

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